Tecnologías avanzadas para cultivos resilientes y sostenibles
Las plantas no solo son la base de nuestro sistema alimentario, sino que también suministran piensos, fibras y materiales biológicos esenciales para nuestra transición a una bioeconomía sostenible. Los recursos fitogenéticos (RFG), como semillas, tejidos y ADN, se utilizan para obtener cultivos con mayor valor nutritivo y adaptabilidad a condiciones de cultivo específicas. Estas variedades nuevas y mejoradas también son más resistentes ante el estrés climático, las plagas y las enfermedades. En Europa se disfruta de una gran riqueza de RFG, que desempeñan un papel clave en la alimentación de sus ciudadanos, además de impulsar una bioeconomía innovadora y contribuir a conservar la diversidad genética. La Estrategia de Recursos Fitogenéticos para Europa(se abrirá en una nueva ventana), publicada por el Programa Cooperativo Europeo para Recursos Fitogenéticos, ECPGR(se abrirá en una nueva ventana) es un resultado clave del proyecto financiado con fondos europeos GenRes Bridge(se abrirá en una nueva ventana). En el documento se establece la visión estratégica para la conservación a largo plazo y el uso sostenible de los RFG en la mejora genética y la investigación en toda Europa. En la Comunicación titulada Una visión de la agricultura y la alimentación(se abrirá en una nueva ventana) se subraya la importancia de un sector de la mejora genética innovador y competitivo que pueda responder a los retos medioambientales y sociales, al tiempo que se respalda la autonomía estratégica de Europa en la producción de alimentos. Además, en la Comunicación Construir el futuro con la naturaleza: impulsar la biotecnología y la fabricación de productos biológicos en la UE(se abrirá en una nueva ventana) se promueve la innovación como motor de sostenibilidad y competitividad, por lo que se crea un entorno propicio para la investigación y la innovación en mejora genética y biotecnología avanzadas. En este Results Pack de CORDIS se destacan los proyectos que apoyan al sector de la fitogenética desde múltiples perspectivas, desde la mejora de la recolección y el uso de los RFG hasta la investigación y el desarrollo de tecnologías innovadoras de fitogenética para proporcionar la variación genética necesaria para los cultivos del futuro. Las iniciativas incluyen la mejora de las herramientas de ensayo de variedades, la investigación colaborativa sobre la mejora de proteaginosas y especies infrautilizadas, el desarrollo de cultivos sostenibles desde el punto de vista medioambiental para ayudar a combatir el cambio climático, y la exploración de nuevas tecnologías de mejora y la inteligencia artificial (IA) para aumentar la resiliencia de los cultivos. Además, en el Pack se abarcan todos los niveles de desarrollo tecnológico y las herramientas de financiación de Horizonte, desde la investigación fundamental hasta la innovación aplicada y la aceleración de las empresas incipientes. Apoya la fitogenética, subrayando el impacto colectivo de la financiación de la Unión Europea (UE) a la investigación y la innovación en este sector, y también refuerza la producción agrícola y la competitividad en toda la UE. Los catorce proyectos financiados con fondos europeos seleccionados contribuyen a superar los retos actuales del sector de la fitogenética. Se trata de desarrollar métodos innovadores de conservación, estudio y utilización de los recursos genéticos en Europa. Estos descubrimientos incluyen nuevas herramientas y estrategias para obtener cultivos capaces de resistir múltiples tensiones simultáneas, adaptándose al mismo tiempo a un sistema alimentario más localizado, diversificado y sostenible. En el proyecto PRO-GRACE se sentaron las bases de una infraestructura europea de investigación dedicada a los RFG. En EMPHASIS-GO, una red paneuropea de instalaciones de fenotipado vegetal, se ha situado a Europa a la vanguardia de la agricultura sostenible, la innovación basada en las plantas y la resiliencia al cambio climático. En Plant-a-Jet se creó una plataforma de alto rendimiento para introducir material genético directamente en las células vegetales con gran precisión. El equipo de POLYPLOID tradujo los conocimientos evolutivos en herramientas prácticas de mejora. En InnoVar se desarrolló un innovador sistema de ensayo y toma de decisiones sobre las variedades vegetales. El equipo de AGENT convirtió los bancos de genes en centros de recursos biodigitales. Mientras que en INCREASE se trabajó con ciudadanos científicos para mejorar los recursos genéticos de leguminosas comestibles. En RADIANT se promovieron los cultivos infrautilizados para impulsar la resiliencia de las explotaciones y aumentar la agrobiodiversidad. El equipo de BreedingValue mejoró las herramientas de mejora disponibles para fresas, frambuesas y arándanos. En GEN4OLIVE se caracterizó a más de quinientas variedades de olivo y se creó una base de datos gratuita en línea y en HARNESSTOM se desarrollaron programas de premejora para aumentar la resistencia a enfermedades y la resiliencia climática en tomates. Por su parte, en ADAPT se investigó cómo responden las distintas variedades de patata a las cambiantes condiciones ambientales, mientras que en 3P-Tec se diseñó una tecnología de mejora de tres progenitores para el cultivo de la patata. Por último, en Crop4Clima se desarrollaron variedades de colza que absorben más CO2 y necesitan menos agua.