Los avances biotecnológicos ayudan a los agricultores a cultivar más con menos
Los agricultores europeos se enfrentan a una presión cada vez mayor para producir más con menos recursos. El aumento de los costes y la normativa afectan a los fertilizantes sintéticos, que dependen en gran medida de los combustibles fósiles y de procesos de producción que consumen mucha energía. Mientras tanto, Europa produce enormes cantidades de residuos agrícolas y orgánicos infrautilizados que representan un recurso sin explotar para la bioeconomía circular.
Construir una agricultura más sostenible a partir de los residuos
Para resolver este problema, el proyecto N-Spire(se abrirá en una nueva ventana), financiado por el Consejo Europeo de Innovación(se abrirá en una nueva ventana), desarrolló una plataforma de fabricación innovadora y escalable. Utiliza calor y microorganismos beneficiosos para convertir los residuos agrícolas en productos naturales que mejoran el crecimiento y la salud de las plantas. La solución tecnológica ofrece a los agricultores alternativas más sostenibles a los insumos químicos convencionales. «El proyecto abordaba un reto clave al que se enfrenta la agricultura europea: cómo reducir la dependencia de los fertilizantes sintéticos manteniendo al mismo tiempo la productividad y resiliencia de los cultivos», explica Branwen Miles, gestora de proyectos de Zymofix, la empresa de investigación biotecnológica con sede en Bélgica que coordinó el proyecto. El equipo de N-Spire demostró cómo los flujos secundarios agrícolas —los restos útiles de la agricultura y la producción de alimentos— pueden convertirse en valiosos productos de origen biológico que apoyen un sistema agrícola más circular y regenerativo.
La ciencia detrás de una producción de cultivos más limpia e inteligente
Los investigadores demostraron con éxito el proceso integrado de fabricación a escala piloto, que combina el pretratamiento térmico y la fermentación en estado sólido en una plataforma de producción acoplada. Fue un paso fundamental para demostrar que los residuos agrícolas pueden convertirse de forma fiable en productos microbianos de alta calidad en condiciones reales. Uno de los mayores retos de los investigadores era mantener todo el proceso de producción limpio y libre de contaminación. Al desarrollar un sistema totalmente conectado con métodos de limpieza avanzados, condiciones de transferencia cuidadosamente controladas y estrategias de fermentación optimizadas, consiguieron elaborar productos microbianos de alta calidad aptos para uso industrial. Ello supuso un gran paso hacia la producción a gran escala, acercando la tecnología al uso comercial práctico y reduciendo al mismo tiempo los retos asociados a la futura fabricación. «El hito demostró que la tecnología no sólo es científicamente viable, sino también escalable e industrialmente relevante», afirma Miles. Los investigadores también optimizaron con éxito el proceso de crecimiento microbiano, produciendo a escala piloto productos microbianos de gran pureza y estabilidad a títulos comercialmente relevantes. Además, presentaron diferentes estrategias de formulación para su uso en agricultura, incluidos gránulos, formulaciones líquidas y conceptos de recubrimiento de semillas. Ello demostró que la plataforma puede adaptarse a una amplia gama de cultivos y prácticas agrícolas. Las pruebas en invernadero y sobre el terreno arrojaron resultados alentadores, como una mejor germinación de las semillas y un mayor rendimiento potencial de los cultivos, incluso con un menor uso de fertilizantes.
De una empresa emergente a una empresa en expansión
El equipo de N-Spire permitió a Zymofix poner en marcha su iniciativa de ampliación y madurar desde una empresa emergente en fase inicial hasta una compañía de rápido crecimiento con infraestructura piloto, una cartera de propiedad intelectual, asociaciones estratégicas y una hoja de ruta comercial clara. Durante el proyecto, la empresa pasó de tener cuatro empleados a veintidós y consiguió una ronda de inversión inicial de dos millones de euros para apoyar la ampliación y el desarrollo comercial. «El valor añadido de N-Spire reside en su método innovador del cultivo de microorganismos, que transforma los residuos agrícolas en productos microbianos de alto valor a través de una plataforma de fabricación», concluye Miles. «Al combinar el tratamiento térmico previo continuo y la fermentación en estado sólido, el proyecto demostró una alternativa más circular, de menor coste y potencialmente con menos emisiones de carbono que los sistemas convencionales de producción de fertilizantes y microbios».