Inteligencia artificial y creación humana para fomentar la participación cultural a través de juegos locativos
Los sectores cultural y creativo, en particular los museos y los sitios del patrimonio cultural, buscan nuevas formas de acercar la cultura a las personas. Para ello, es necesario atraer a públicos más jóvenes y diversos en una amplia variedad de espacios culturales. En el proyecto CULTURATI(se abrirá en una nueva ventana), financiado con fondos europeos, se diseñó una solución digital para contribuir a este objetivo.
Una plataforma digital de juegos y recorridos
Con el propósito de crear juegos y recorridos personalizables que fomenten la participación de los visitantes de espacios culturales de distintas edades y procedencias, el equipo del proyecto creó una plataforma integral de contenidos que aprovecha la IA(se abrirá en una nueva ventana), el internet de las cosas y las tecnologías móviles. Una de las características principales de la plataforma es que personaliza la presentación de contenidos en función de las necesidades, preferencias y nivel de conocimientos de cada usuario. Además, permite acceder a ellos en varios idiomas. Un consorcio formado por especialistas en informática, personal universitario y organismos culturales desarrolló un sistema de gestión y curación de contenidos destinado a cambiar la forma en que se experimenta el patrimonio cultural. «Una innovación fundamental de CULTURATI es su enfoque de creación conjunta, que combina herramientas de IA con la creación y validación de contenidos dirigidas por personas, lo que permite a los ciudadanos, a los profesionales de la cultura y a las partes interesadas contribuir con contenidos. De este modo, se garantiza la exactitud de la información y, al mismo tiempo, el patrimonio cultural deja de ser una experiencia estática para convertirse en una experiencia dinámica y participativa», explica Eda Gürel, coordinadora del proyecto. Gracias a su diseño web, la plataforma CULTURATI no requiere ningún equipo especializado: funciona en teléfonos inteligentes personales y dispositivos similares. Aunque los juegos y recorridos locativos están concebidos para su uso presencial, los usuarios también pueden explorar los contenidos a distancia. Además, los sensores integrados en la plataforma pueden contribuir a orientar a los visitantes hacia zonas menos concurridas. Estas características no solo amplían el alcance de los sectores culturales y creativos y ayudan a proteger los bienes de interés cultural frente al desgaste provocado por una afluencia excesiva, sino que también favorecen una gestión más segura de los visitantes en contextos como una pandemia, en los que el control de multitudes y el distanciamiento físico son fundamentales.
Estudios preliminares en entornos culturales reales
El ecosistema cultural y educativo diseñado en CULTURATI pasó de la fase inicial de desarrollo conceptual a su aplicación en entornos reales. Para ello, se llevaron a cabo estudios preliminares en cinco emplazamientos de cuatro países. En Turquía, los estudios se llevaron a cabo en el Museo Rahmi M. Koç de Estambul, un museo industrial situado a orillas del Cuerno de Oro, y en la Ciudadela de Ankara, uno de los símbolos históricos de la ciudad. Ascoli Satriano, en Italia, y Porvoo, en Finlandia, fueron seleccionadas por su valor cultural. El quinto emplazamiento fue el palacio de Blenheim, declarado Patrimonio Mundial por la Unesco y considerado una de las fincas históricas más destacadas de Inglaterra. Los contenidos de la plataforma ponen de relieve narrativas que dan vida a la historia cultural de cada lugar seleccionado. Gürel comenta: «Muchas de estas historias son únicas y no se pueden encontrar en internet, ya que el proyecto tenía como objetivo específico sacar a la luz conocimientos culturales ocultos y perspectivas locales que a menudo se pasan por alto».
Llevar a CULTURATI al gran público
La plataforma del proyecto está diseñada para que una amplia variedad de visitantes pueda utilizarla con facilidad, lo que contribuye a hacer más accesibles las experiencias culturales. Sin embargo, antes de que el público pueda beneficiarse plenamente de ella, las instituciones deben familiarizarse con la tecnología. Esta transición requiere preparación institucional, conocimientos técnicos y capacidad organizativa. Para facilitar la adopción, el equipo del proyecto elaboró materiales estructurados de incorporación, entre los que se incluyen el manual de CULTURATI y la iniciativa Join CULTURATI(se abrirá en una nueva ventana). Asimismo, el desarrollo de estas competencias puede generar nuevos perfiles profesionales vinculados a tareas técnicas, como la creación y la curación de contenidos. Con una adopción a escala europea cada vez más cercana, CULTURATI está en condiciones de hacer realidad su propósito central: ofrecer la información adecuada a la persona adecuada en el momento adecuado mediante juegos y rutas personalizados.