Fortalecer las cadenas de suministro de madera de los bosques mediterráneos
Durante más o menos los últimos diez años, las sequías y los incendios forestales han afectado cada vez con mayor intensidad a la región mediterránea. Este verano, la Unión Europea puso en marcha(se abrirá en una nueva ventana) la mayor operación de respuesta ante incendios forestales de su historia, con un despliegue récord de bomberos, aeronaves y expertos en emergencias. Además de causar graves daños ambientales, estos fenómenos también ocasionan importantes pérdidas económicas al sector forestal. Esta situación pone de relieve la necesidad de mejorar la gestión de recursos forestales de gran valor, como la madera. «Muchas empresas forestales son pequeñas y carecen de los recursos necesarios para acceder a herramientas avanzadas de gestión y a información especializada —explica Luigi Saulino, coordinador del proyecto DIGIMEDFOR(se abrirá en una nueva ventana) e investigador de la Universidad de Nápoles Federico II(se abrirá en una nueva ventana), en Italia—. Esto les dificulta planificar sus actividades de manera eficiente». El peligro es que esta situación acabe generando un círculo vicioso. Cuando las circunstancias adversas impiden una gestión forestal adecuada, los terrenos abandonados suelen cubrirse de vegetación seca, lo que aumenta aún más el riesgo de incendios.
Información a lo largo de la cadena de suministro de la madera
En este contexto, el proyecto DIGIMEDFOR, financiado con fondos europeos, se puso en marcha para desarrollar y probar diversas tecnologías digitales destinadas a reforzar la cadena de suministro de madera de los bosques mediterráneos, en consonancia con un objetivo más amplio de la Unión Europea. Con ello se buscaba aumentar la competitividad y garantizar la sostenibilidad a largo plazo de los recursos forestales. «Queríamos tender un puente entre los gestores forestales y la tecnología —señala Saulino—. Para ello, adoptamos un enfoque basado en la participación de múltiples actores, como expertos forestales y especialistas en inteligencia artificial, modelización basada en procesos y trazabilidad digital. La idea era utilizar estas tecnologías para recopilar información esencial a lo largo de la cadena de suministro de la madera».
Herramientas digitales para la gestión de los bosques mediterráneos
Para desarrollar las herramientas digitales de apoyo a la gestión forestal, se utilizaron datos ya disponibles, siempre y cuando fuera posible. «Por ejemplo, se desarrollaron aplicaciones móviles para realizar inventarios forestales —comenta Saulino—. Además se utilizó inteligencia artificial para identificar árboles y evaluar la calidad de la madera». También se desarrolló un método de ensayo acústico no destructivo para determinar la rigidez de los troncos, junto con un sistema de identificación por radiofrecuencia (RFID) para realizar el seguimiento de la madera a lo largo de la cadena de suministro. «También colaboramos con la entidad de certificación PEFC(se abrirá en una nueva ventana) en el desarrollo de una plataforma para evaluar los servicios ecosistémicos de los bosques y elaborar informes sobre ellos», añade Saulino. PEFC certifica que los productos de madera y papel proceden de bosques gestionados de forma sostenible. Por último, se desarrolló una tecnología de visualización tridimensional mediante gafas de realidad virtual a partir de datos forestales. Con ella, los gestores forestales pueden visualizar el entorno y comprender mejor las posibles repercusiones de sus decisiones operativas. Estas herramientas se probaron inicialmente en bosques de varios países europeos, en particular Grecia, Italia y España, y posteriormente se aplicaron en otros bosques. De este modo se demostró su replicabilidad en diferentes condiciones forestales.
Fomentar la adopción por parte de los gestores forestales
El equipo trabaja ahora en la comercialización de estas herramientas. Una de las innovaciones más próximas a su introducción en el mercado es el sistema de trazabilidad mediante RFID. Según Saulino, esta herramienta ayudará al sector a cumplir la normativa sobre trazabilidad destinada a impedir el comercio ilegal de madera. «Queremos pasar de las demostraciones al uso habitual de estas herramientas en la gestión forestal —destaca el coordinador—. Para ello, será necesario validarlas en otros tipos de bosques. Algunos modelos basados en inteligencia artificial también necesitarán más datos antes de poder aplicarse de forma fiable en otros bosques». Saulino prevé que, una vez listas para su comercialización, estas herramientas se integren en los sistemas de información existentes, lo que favorecerá su adopción por parte de los gestores forestales. «La formación es otra de nuestras prioridades —concluye—. Así, los operadores podrán probar las herramientas en condiciones reales de trabajo y comprobar cómo pueden reducir los costes, ahorrar tiempo y mejorar la toma de decisiones».