Una nueva era de zoonosis emergentes transmitidas por vectores
Las zoonosis transmitidas por vectores, como la enfermedad de Lyme, la encefalitis por el virus del Nilo Occidental, el paludismo y la fiebre del virus de Zika afectan a millones de personas en todo el mundo, sobre todo en las regiones más desfavorecidas. Pero a medida que el cambio climático amplía el rango de distribución de mosquitos(se abrirá en una nueva ventana), garrapatas(se abrirá en una nueva ventana) y caracoles(se abrirá en una nueva ventana), sigue aumentando el riesgo que suponen estas enfermedades para el ser humano. «La investigación sobre vectores y enfermedades transmitidas por vectores nunca ha sido tan importante como ahora, ya que el cambio climático y la globalización están ampliando los hábitats de los vectores de enfermedades, lo que aumenta el riesgo de transmisión, amenaza la salud humana y animal y sobrecarga nuestros sistemas sanitarios», comenta Anna-Sofie Stensgaard, investigadora y profesora titular de la Facultad de Ciencias Médicas y de la Salud de la Universidad de Copenhague(se abrirá en una nueva ventana). El proyecto financiado con fondos europeos PREPARE4VBD(se abrirá en una nueva ventana) es un ejemplo de este tipo de investigación. «Nuestro objetivo es ayudar a África y Europa a prepararse para una nueva era de zoonosis emergentes transmitidas por vectores», agrega Stensgaard, coordinadora del proyecto.
Nuevos conocimientos sobre las enfermedades transmitidas por vectores
El proyecto reunió a diez socios universitarios y ministeriales de cinco países africanos y tres europeos. La iniciativa posibilitó ampliar de forma sustancial la base de conocimientos científicos sobre enfermedades desatendidas transmitidas por garrapatas, mosquitos y caracoles. Gracias a una combinación de métodos, como hologenómica, experimentos de calentamiento y modelos avanzados, el equipo de investigadores logró comprender mejor cómo mosquitos, garrapatas y caracoles podrían adaptarse al cambio climático y propagar enfermedades a nuevas zonas. Algunos de estos modelos revelan que el cambio climático probablemente favorezca a las especies africanas de mosquitos vectores del paludismo, lo cual podría poner en peligro a más de doscientos millones de personas en el futuro. Otro estudio de modelización muestra que el cambio climático tendrá un impacto desigual en los caracoles vectores de la fasciola hepática, ya que su distribución aumentará en Europa pero se reducirá en África. En el marco del proyecto, se recopiló y generó una gran cantidad de datos, a los cuales se puede acceder de forma gratuita a través de una plataforma de datos sobre vectores y enfermedades transmitidas por vectores. En la actualidad, esta plataforma incluye más de sesenta mil registros georreferenciados, que se pueden emplear para elaborar mapas de riesgo(se abrirá en una nueva ventana) a escala continental y modelizar el efecto que el cambio climático podría tener en los patrones futuros de las enfermedades. El equipo de PREPARE4VBD siguió desarrollando y perfeccionando herramientas innovadoras de diagnóstico y vigilancia «in situ», que permiten detectar rápidamente nuevas enfermedades transmitidas por vectores y proporcionar así alertas tempranas a las poblaciones en riesgo. Un ejemplo es el desarrollo del ADN ambiental, capaz de detectar incluso pequeñas trazas de ADN de vectores o parásitos directamente en muestras de agua, un avance importante para la detección temprana de especies invasoras.
Un marco para colaborar entre continentes
La investigación exhaustiva de PREPARE4VBD ha mejorado de forma notable la capacidad de África y Europa para detectar enfermedades transmitidas por vectores y prepararse mejor ante un posible brote. De hecho, las herramientas de campo, la plataforma de datos integrados y los conocimientos pertinentes para la toma de decisiones del proyecto ya se aplican en ambos continentes. Es más, la repercusión del proyecto va más allá de la preparación contra enfermedades. También sirve de modelo sobre cómo el sur global y el norte global pueden colaborar para afrontar mejor retos transcontinentales. «Nuestro proyecto proporciona un marco para trabajar entre disciplinas, países y continentes con diferentes enfermedades», concluye Stensgaard. Aunque el proyecto ya ha finalizado, su impacto no ha dejado de aumentar. Además de ampliar las herramientas y modelos desarrollados durante PREPARE4VBD, el legado del proyecto se verá reforzado a medida que los catorce investigadores noveles continúen aplicando y desarrollando su trabajo a lo largo de su carrera.