Cerrar el ciclo de los residuos textiles domésticos de composición mixta
Solo en la Unión Europea (UE), se calcula que se generaron 6,94 millones de toneladas(se abrirá en una nueva ventana) de residuos textiles en 2022. La mayor parte, el 85 %, acababa en la basura doméstica mezclada, de la que no se podía reutilizar ni reciclar. El equipo del proyecto T-REX(se abrirá en una nueva ventana), financiado con fondos europeos, se propuso demostrar una cadena de valor textil circular basada en la UE para los residuos textiles posconsumo. Gracias a la comunicación, el compromiso y el esfuerzo coordinado de toda la cadena de valor, en T-REX se logró el reciclado de poliéster, poliamida 6 y materiales celulósicos y se presentó un plan(se abrirá en una nueva ventana) detallado para el reciclado químico integrado de textil a textil (T2T, por sus siglas en inglés) en Europa.
Principales retos abordados en T-REX
«Los sistemas de recogida que cumplían nuestros requisitos no existían a gran escala en Europa, por lo que colaboramos estrechamente con nuestros socios para organizar lotes específicos de materiales con las características de materia prima necesarias», señala Natalia Mena, coordinadora técnica de T-REX, de adidas(se abrirá en una nueva ventana). La clasificación sigue siendo un conocido cuello de botella debido a la complejidad y variabilidad de los flujos de residuos textiles y a los métodos de clasificación, que en gran medida son manuales. En los proyectos piloto de T-REX se evaluó la reutilizabilidad de la ropa recogida y se clasificaron los artículos no reutilizables mediante tecnología de infrarrojo cercano para identificar la composición de los tejidos y enviarlos a los recicladores. «El preprocesamiento textil surgió como un reto infravalorado», afirma Mena. Las tecnologías disponibles aún no se han desarrollado para las aplicaciones específicas del sector textil. A veces, ni los clasificadores ni los recicladores realizaban un tratamiento previo, por lo que era necesario recurrir a las tecnologías de terceros. «Hemos adquirido experiencia en el preprocesado, encontrando soluciones para adaptar el proceso en función del tipo y la calidad del material», añade Mena. «La recopilación y el seguimiento de datos en toda la cadena de valor resultaron ser complejos y fragmentarios. Aunque no se ha resuelto del todo, el reto ha dado lugar a valiosas conclusiones documentadas en un libro blanco(se abrirá en una nueva ventana), en el que se subraya el papel fundamental de los datos para mejorar la integración y la toma de decisiones operativas», señala Mena.
Evaluación tecnoeconómica y evaluación del ciclo de vida
La viabilidad comercial sigue siendo un reto debido a los obstáculos interrelacionados: las materias primas de alta calidad, limitadas y caras, y las infraestructuras insuficientes a gran escala. Las ineficiencias en la clasificación y el preprocesado de los textiles, junto con los elevados costes europeos de energía y mano de obra, aumentan los gastos de explotación; un mayor uso de la automatización y de las fuentes de energía renovables puede solucionar este problema. En general, la ampliación del reciclaje T2T en Europa requerirá esfuerzos financieros, normativos e industriales coordinados para estimular la demanda, reducir los costes y movilizar el capital. La evaluación del ciclo de vida medioambiental confirmó el gran potencial del reciclado para reducir los impactos de la producción de fibra virgen, aunque los beneficios varían mucho según el tipo de material y la tecnología de reciclado. Las fases que consumen mucha energía -tanto durante el reciclado como en las etapas posteriores, como el teñido- son factores clave que contribuyen al impacto. La eficiencia energética y las fuentes de energía más limpias son prioritarias en toda la cadena de suministro, mientras que con los procesos de reciclado se deben producir fibras compatibles con las técnicas de fabricación avanzadas y de bajo impacto. Sin embargo, el reciclado no es una solución aislada: el diseño es esencial para que sea duradero y dar prioridad a la reutilización.
Hacia el éxito futuro y una economía textil circular
«Unidos por una ambición común, los principales interesados de toda la cadena de valor europea de los residuos textiles: recolectores, clasificadores, recicladores e hilanderos, así como universidades, socios de datos y marcas, se sentaron a la misma mesa, para crear un espacio de diálogo abierto y comprender mejor de las funciones y los retos de cada uno», señala Mena. La reducción de la presión comercial al ser un proyecto de investigación financiado por la UE estimuló la colaboración. Es importante destacar que en T-REX se demostró que las prendas de composición mixta son reciclables y que se pueden crear con éxito nuevos productos a partir de materiales reciclados químicamente T2T. Las orientaciones técnicas para diseñadores(se abrirá en una nueva ventana) apoyará la creación de prendas reciclables más allá del método «monomaterial». Muchos socios del proyecto han iniciado proyectos de seguimiento, y el equipo de T-REX compartió buenas prácticas y conocimientos con otras iniciativas de la UE. En general, en T-REX se ha demostrado que una cadena de valor textil circular coordinada y basada en la UE(se abrirá en una nueva ventana) es factible con colaboración, planificación y adaptabilidad.