Un pigmento natural sostenible mantiene a los criadores de salmón en plena forma
A medida que la demanda mundial de productos del mar sigue creciendo, el sector de la acuicultura se ha convertido en un elemento importante en el suministro de proteínas animales de alta calidad y ácidos grasos omega-3. Pero todavía quedan desafíos por delante. Para satisfacer las expectativas del mercado, los criadores de salmón deben añadir astaxantina al pienso. En la naturaleza, este antioxidante rojizo es producido por microorganismos acuáticos en respuesta al estrés y se acumula en la cadena alimentaria para conferir al salmón su característico color rosado. «La producción y extracción de astaxantina a partir de fuentes naturales (como algas o crustáceos) sigue siendo costosa y difícil de ampliar a los volúmenes que requiere la industria del salmón», explica el coordinador del proyecto ASTEASIER, Matteo Ballottari, de la Universidad de Verona(se abrirá en una nueva ventana) en Italia. «Como consecuencia, alrededor del 90 % de la astaxantina utilizada en la alimentación animal se produce a partir de fuentes petroquímicas, lo que suscita preocupaciones en materia de sostenibilidad». Y aunque la astaxantina sintética no está autorizada para el consumo humano en la Unión Europea, llega a los consumidores de forma indirecta al utilizarse en la alimentación del salmón.
Aprovechar cepas de microalgas patentadas
El proyecto ASTEASIER(se abrirá en una nueva ventana), financiado por el Consejo Europeo de Innovación(se abrirá en una nueva ventana), se propuso abordar este problema utilizando microalgas modificadas genéticamente para producir astaxantina natural de forma más eficiente. Este trabajo se basa en investigaciones previas financiadas por el Consejo Europeo de Investigación a través de los proyectos SOLENALGAE y ASTEASY. «Nuestras cepas producen astaxantina incluso en condiciones sin estrés. Eso ayuda a reducir los costes, lo que supone una barrera importante para la penetración de la astaxantina natural en el mercado», afirma Ballottari. El objetivo principal de ASTEASIER era ampliar la producción biotecnológica y demostrar la viabilidad comercial de este método. A4F, una importante empresa europea de cultivo de microalgas, se unió al proyecto para facilitar la producción a escala industrial. El consorcio del proyecto también contó con la participación de la empresa de producción de piensos acuáticos BIOMAR, que validó los productos de ASTEASIER mediante ensayos con peces. «Por último, la incubadora de empresas DAY ONE participó en el desarrollo empresarial», añade Ballottari. «Queríamos construir una vía de innovación completa, desde las cepas patentadas y la validación en laboratorio hasta la creación de una empresa derivada especializada».
Lanzamiento de una empresa derivada especializada
Se demostró con éxito la producción de astaxantina natural a escala industrial, mientras que los ensayos en granjas confirmaron unos niveles de pigmentación satisfactorios. También se demostró que la huella de carbono de la producción de astaxantina natural era significativamente menor en comparación con la producción sintética. Tras completarse a finales de 2024, ASTEASIER puso en marcha una empresa derivada especializada, que posteriormente fue seleccionada y recibió el apoyo de FoodSeed(se abrirá en una nueva ventana), la aceleradora italiana de tecnología alimentaria. «Eso confirma el potencial de mercado del proyecto y respaldará nuestra transición hacia una empresa emergente lista para recibir inversiones», señala Ballottari. Actualmente, la empresa está tratando de cerrar acuerdos de colaboración industrial para iniciar la producción y completar los trámites de autorización necesarios para entrar en el mercado. «También estamos recaudando fondos para continuar nuestra aventura empresarial», añade Ballottari.
Nutracéuticos, cosméticos y salud animal
La primera prioridad comercial de ASTEASIER es suministrar biomasa o extractos naturales ricos en astaxantina a los fabricantes de piensos acuícolas. Eso les permitirá sustituir o reducir el uso de astaxantina sintética, al tiempo que ofrecerá a los criadores de salmón una solución de pigmentación más sostenible y de origen natural. Sin embargo, Ballottari también cree que hacer que la astaxantina natural sea más escalable, sostenible y competitiva en términos de costes podría abrir la puerta a aplicaciones más allá de la acuicultura. Sectores como los nutracéuticos, los cosméticos y la salud animal, por ejemplo, podrían beneficiarse de la sustitución de los pigmentos sintéticos por otros naturales. «Además de los piensos acuícolas, la misma plataforma tecnológica puede aplicarse a otros mercados de alto valor en los que la astaxantina natural ya se reconoce como un ingrediente atractivo», señala Ballottari. «Por ejemplo, la astaxantina natural es apreciada por sus potentes propiedades antioxidantes y sus posibles beneficios en ámbitos como la protección de la piel, el antienvejecimiento, la reducción del estrés oxidativo y el apoyo a la salud en general».