Skip to main content
Ir a la página de inicio de la Comisión Europea (se abrirá en una nueva ventana)
español es
CORDIS - Resultados de investigaciones de la UE
CORDIS

Article Category

Article available in the following languages:

Abordar la causa principal de las úlceras del pie diabético

Investigadores financiados con fondos europeos han desarrollado una terapia innovadora para las úlceras del pie diabético. El tratamiento, que consiste en la eliminación del exceso de proteínas inflamatorias, ofrece esperanza allí donde los métodos actuales solo logran controlar los síntomas.

El proyecto APTADEGRAD, financiado con fondos europeos, ha desarrollado una nueva terapia que podría ayudar a curar las heridas diabéticas; más concretamente, las úlceras del pie diabético, una de las principales complicaciones de la enfermedad. Estas heridas crónicas afectan a aproximadamente una cuarta parte de los más de 800 millones de personas con diabetes en todo el mundo. Si no se tratan adecuadamente, pueden provocar hospitalización, amputación de extremidades e incluso la muerte. La terapia APTADEGRAD tiene el potencial de transformar el panorama del tratamiento de las heridas, ofreciendo una cura real en lugar de un mero control a millones de pacientes.

Una crisis de inflamación crónica

Las estadísticas de mortalidad relacionadas con la diabetes son alarmantes: alrededor del 5 % de los pacientes fallecen en el plazo de un año tras desarrollar úlceras del pie diabético, una cifra que se eleva al 42 % al cabo de 5 años. Aun así, los tratamientos actuales se limitan a limpiar y vendar las úlceras. «Se están tratando los síntomas, pero no se dispone de un fármaco aprobado para un método modificador de la enfermedad», explica Juan Ruiz-Constantino, director ejecutivo de Lincbiotech, la empresa de biotecnología española que coordina el proyecto, en un artículo(se abrirá en una nueva ventana) reciente. La solución de APTADEGRAD, por su parte, aborda la raíz del problema: la inflamación que hace que estas heridas crónicas sean tan difíciles de curar. Aunque la inflamación suele ayudar a combatir las infecciones y favorece la reparación de los tejidos, en las heridas diabéticas se acumulan proteínas como la IL-1β, su receptor IL-1R1 y la MMP-9 hasta alcanzar niveles tóxicos, lo que impide que el proceso de cicatrización avance. Las terapias con anticuerpos existentes pueden bloquear estas proteínas, pero no pueden eliminarlas del entorno de la herida, lo que limita su eficacia. Para solucionar esto, los investigadores de APTADEGRAD han desarrollado una nueva clase de compuestos conocidos como quimeras dirigidas a lisosomas (LYTAC, por sus siglas en inglés). A diferencia de los anticuerpos, que se limitan a bloquear las proteínas, las LYTAC actúan como sistemas de administración en miniatura que las eliminan de forma activa. Un extremo de la molécula captura el exceso de proteína inflamatoria, mientras que el otro se une a los receptores de la superficie celular. Ello hace que la célula internalice todo el complejo y lo transporte al lisosoma —el centro de reciclaje natural de la célula—, donde tanto el fármaco como la proteína se descomponen. «Los lisosomas forman parte del sistema de control de calidad que tenemos dentro de nuestras células», afirma Ruiz-Constantino. Al recurrir a este sistema interno de eliminación de residuos, la terapia reduce los niveles de proteínas de forma controlada, manteniendo las proteínas suficientes para favorecer la curación y restablecer una respuesta inflamatoria equilibrada sin eliminar las proteínas por completo. Los primeros resultados del proyecto, que se prolongará hasta 2027, han sido muy alentadores. En modelos de heridas diabéticas, los compuestos basados en LYTAC aceleraron la cicatrización y atenuaron la inflamación, obteniendo a menudo resultados iguales o mejores que los tratamientos tradicionales con anticuerpos. Para sus ensayos, el equipo de APTADEGRAD (A novel, first-in-its-kind, aptamer-based LYTACs to address the unmet clinical need of diabetic wounds) ha desarrollado tanto inyecciones que se administran bajo la piel cerca de las úlceras como un hidrogel capaz de liberar el fármaco de forma gradual directamente sobre la herida. Aunque el método inmediato son las úlceras del pie diabético, la tecnología también resulta prometedora para el tratamiento de otras heridas crónicas y enfermedades inflamatorias. El próximo hito importante es generar datos suficientes sobre seguridad y eficacia que respalden los ensayos clínicos en humanos, que los investigadores esperan iniciar alrededor de 2030. Para más información, consulte: Proyecto APTADEGRAD