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56. Capacitar a las personas para prevenir la diabetes

La diabetes reduce la calidad de vida y ejerce una presión creciente sobre unos sistemas sanitarios que, en muchos países, ya funcionan al límite de su capacidad. ¿Qué medidas se pueden tomar para frenar el aumento del número de casos?

Facilitar a las personas las herramientas necesarias para adoptar hábitos alimentarios más saludables

La obesidad y el sobrepeso infantil han alcanzado niveles epidémicos tanto en Europa como en el resto del mundo. En algunos países, afectan ya a casi el 40 % de la población infantil. La Federación Internacional de la Diabetes(se abrirá en una nueva ventana) estima que el número de diabéticos en la Unión Europea superará los 72 millones en 2050. Un adolescente con sobrepeso tiene muchas probabilidades de desarrollar obesidad en la edad adulta. Ello aumenta su riesgo de padecer diferentes problemas de salud, como diabetes de tipo 2, hipertensión o enfermedades coronarias. También puede repercutir de forma negativa en su salud mental y calidad de vida. Las políticas destinadas a reducir la obesidad infantil son difíciles de aplicar, y su cumplimiento puede ser irregular. Ante esta situación, surge una pregunta clave: ¿podría la participación de los propios adolescentes en el diseño de estas políticas mejorar su eficacia? La diabetes gestacional, la complicación más frecuente durante el embarazo, constituye una importante señal de alerta del riesgo de desarrollar diabetes de tipo 2. De nuevo, cabe preguntarse si una mayor participación de las mujeres afectadas en la toma de decisiones podría contribuir a reducir el riesgo de obesidad materna. Adoptar hábitos alimentarios saludables resulta más sencillo cuando existen alternativas a los productos que pueden perjudicar la salud. En este contexto, surge otra pregunta: ¿se ha aprovechado todo el potencial de los edulcorantes? Y, si no es así, ¿por qué? ¿Qué beneficios podrían aportar? Tres especialistas analizan y ofrecen respuestas a estas y otras preguntas fundamentales. Todos ellos han contado con el apoyo de la financiación europea para la investigación y la innovación. Así que aquí están para compartir algunos de sus hallazgos: Knut-Inge Klepp(se abrirá en una nueva ventana), asesor especial en el Instituto Noruego de Salud Pública(se abrirá en una nueva ventana) y profesor de Nutrición en Salud Pública en la Universidad de Oslo(se abrirá en una nueva ventana). Su trabajo se centra en la promoción de la salud entre niños y adolescentes y en el desarrollo de estrategias eficaces para implicar a la población joven, una idea que examinó en el marco del proyecto CO-CREATE. Sharleen O'Reilly(se abrirá en una nueva ventana) coordina el proyecto IMPACT DIABETES B2B. Dietista titulada y profesora de Nutrición Humana en University College de Dublín(se abrirá en una nueva ventana) (Irlanda). Sus investigaciones se centran en mejorar la salud de mujeres y niños mediante la prevención de enfermedades crónicas, como cardiopatías o diabetes, a través del cambio de comportamiento y la promoción de hábitos saludables. Jason Halford(se abrirá en una nueva ventana) es profesor de Psicología en la Universidad de Leeds(se abrirá en una nueva ventana). Sus investigaciones se centran en la obesidad, la conducta alimentaria y el apetito. Jason forma parte de la junta directiva de la Coalición Europea de Personas con Obesidad y coordinó el proyecto SWEET.

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