Innovación europea ante el aumento de los incendios forestales en el mundo
Los incendios forestales son cada vez más frecuentes y graves en Europa y el resto del mundo debido a la compleja interacción entre el clima, los cambios en el uso del suelo y las prácticas de gestión forestal. Además de causar pérdidas de vidas humanas, los incendios forestales infligen graves costes económicos debido a la destrucción de bienes, el aumento de los costes sanitarios y sus efectos en el turismo. En la Unión Europea, se estima que estos costes ascienden a 2 500 millones de euros(se abrirá en una nueva ventana) anuales y sigue aumentando. «La gestión de los incendios forestales es un reto multidimensional que va mucho más allá de saber dónde se ha iniciado un incendio —explica Michele Corleto, profesor asociado de Derecho Internacional en la Universidad de Pegaso(se abrirá en una nueva ventana) –. Los métodos convencionales de gestión de incendios, generalmente organizados en torno a las autoridades nacionales y a la respuesta reactiva centrada en la extinción, están cada vez menos adaptados a la extensión territorial, la rapidez y la complejidad de los incendios actuales». Para responder a este reto, en el proyecto SILVANUS(se abrirá en una nueva ventana) se desarrolló un sistema de gestión forestal resiliente al cambio climático, basado en una arquitectura de múltiples capas que integra componentes de teledetección, comunicación, modelización, apoyo a la toma de decisiones y participación ciudadana. El sistema reúne veintiún productos interoperables que abarcan la prevención, la preparación, la detección y la respuesta ante incendios, así como la restauración y la adaptación tras los fuegos forestales. Actualmente se encuentra en una fase precomercial avanzada y se ha validado mediante un programa estructurado de doce estudios de casos en once países. «Más allá de sus logros tecnológicos, en SILVANUS se creó un modelo de gobernanza intersectorial que reúne a administraciones, centros de investigación, servicios de emergencia y sociedad civil en torno a una agenda común», comenta Corleto, coordinador del proyecto.
Drones, sensores, nube y participación ciudadana
En SILVANUS se desarrollaron e integraron tecnologías como detectores de incendios en línea, drones autónomos, sistemas robóticos, herramientas de análisis de datos y modelización de incendios mediante aprendizaje automático, así como entornos de formación con realidad aumentada y virtual (RA y RV). Los sensores distribuidos por los bosques recogen datos meteorológicos y sobre la humedad del combustible vegetal. Por su parte, los drones permiten efectuar observaciones aéreas y terrestres e inspeccionar los incendios, gracias a la conectividad inalámbrica en zonas remotas. La capa de modelización integra modelos de biodiversidad, combustible vegetal y comportamiento del fuego, complementados con componentes de inteligencia artificial que ayudan a detectar incendios y predecir su gravedad. La capa de apoyo a la toma de decisiones ayuda a las autoridades a asignar recursos, planificar rutas de evacuación y realizar el seguimiento tras los incendios. Por su parte, una aplicación destinada a la ciudadanía ofrece recomendaciones y permite notificar incendios. La plataforma se validó a través de varios estudios de caso, incluyendo ensayos con drones terrestres(se abrirá en una nueva ventana) en Brisbane (Australia), ejercicios de formación para bomberos(se abrirá en una nueva ventana) en Dalmacia (Croacia), y un programa de restauración tras un incendio(se abrirá en una nueva ventana) en el Parque Nacional de Sebangau (Indonesia), entre otros. La aplicación satisfactoria en contextos tan diversos demuestra que estas soluciones desarrolladas en Europa pueden implantarse a escala internacional en un mercado mundial de resiliencia frente a los incendios forestales que sigue creciendo.
De la ciencia a las políticas y su aplicación
Los resultados del proyecto abarcan desde un conjunto de herramientas inmersivas de formación en RA y RV para bomberos forestales y una red de intercambio de conocimientos entre múltiples partes interesadas hasta la formulación de recomendaciones concretas para las políticas públicas basadas en la investigación sobre incendios forestales. Entre ellas figuran las contribuciones a la Comunicación sobre la gestión integrada de los incendios forestales(se abrirá en una nueva ventana) de la Comisión Europea. El consorcio SILVANUS está elaborando una estrategia de aprovechamiento comercial para fomentar la adopción de sus tecnologías por parte de la industria. «SILVANUS se concibió desde el principio para poder ampliarse y aplicarse en otros países —agrega Corleto—. Sobre esta base, SILVANUS puede considerarse una solución suficientemente madura para exportar tecnología europea a regiones de todo el mundo afectadas por incendios forestales». Gracias a su arquitectura modular e interoperable, sus distintos componentes —detección, modelización, apoyo a la toma de decisiones, formación y participación ciudadana— pueden adaptarse a otras aplicaciones, como la gestión de inundaciones y emergencias industriales o la vigilancia de los ecosistemas. Varios socios ya están transformando los resultados de SILVANUS en productos duraderos y proyectos de continuidad en distintos países, lo que demuestra que sus tecnologías pueden llegar a nuevos sectores y mercados.