Mayor claridad en las alegaciones de sostenibilidad y etiquetado ecológico de los alimentos marinos
Los productos del mar se encuentran entre los alimentos más comercializados del mundo, pero comprarlos de forma responsable rara vez es tan fácil como debería. Para los consumidores, elegir de forma responsable resulta difícil cuando proliferan las etiquetas ecológicas, falta información completa de trazabilidad y las declaraciones de sostenibilidad no siempre pueden verificarse ni compararse con facilidad. En el proyecto VeriFish(se abrirá en una nueva ventana), financiado con fondos europeos, se trató de aportar mayor claridad a esta situación mediante el desarrollo de un marco transparente, basado en datos científicos, y de herramientas para evaluar y comunicar la sostenibilidad de los productos del mar.
Cuantificar la sostenibilidad de los alimentos marinos
El marco de indicadores de VeriFish(se abrirá en una nueva ventana) es un sistema estructurado y multidimensional que evalúa los alimentos marinos sobre la base de tres pilares básicos: nutrición y salud, comportamiento ambiental y condiciones socioeconómicas. El marco integra ochenta y cuatro indicadores y está concebido para considerar toda la complejidad de los sistemas relacionados con los alimentos marinos. «El comportamiento ambiental, las condiciones socioeconómicas y los aspectos nutricionales no son dimensiones intercambiables», comenta Sara Pittonet, coordinadora del proyecto. «Responden a factores distintos, se basan en tipos de pruebas diferentes y responden a preguntas diferentes». El pilar ambiental abarca las alteraciones de los hábitats, los efectos relacionados con el clima, los residuos y efluentes, el uso del agua y el bienestar animal. El pilar nutricional utiliza datos de composición de alimentos específicos de cada especie para ofrecer información transparente y trazable sobre el contenido de nutrientes, sin hacer recomendaciones dietéticas. El pilar socioeconómico evalúa condiciones más amplias que influyen en la producción responsable de alimentos marinos, como los riesgos laborales, la protección de la salud y la seguridad, las medidas contra la discriminación y la solidez de los marcos normativos. Uno de los puntos fuertes del marco es su adecuación a los principios FAIR, según los cuales los datos deben ser localizables, accesibles, interoperables y reutilizables. VeriFish conecta conjuntos de datos mundiales procedentes de fuentes como la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, la Organización Mundial de la Salud y los sistemas de clasificación FoodEx. De este modo, ofrece una estructura unificada que permite comparar especies, sistemas de producción y regiones. Todos los datos se reúnen en la base de conocimientos de VeriFish: un recurso compartido que ofrece a las partes interesadas un acceso unificado a información sometida a controles de calidad.
Datos accesibles sobre la sostenibilidad de los alimentos marinos
La base de conocimientos y el marco se aplican a través de la aplicación web y móvil de VeriFish(se abrirá en una nueva ventana), disponible por ahora como prototipo operativo. Esta herramienta traduce datos complejos sobre sostenibilidad en información comprensible y útil para consumidores, productores y responsables políticos. La aplicación abarca cientos de especies. Los consumidores pueden consultar fichas por especie, los pescadores y productores pueden compartir datos verificados sobre sus prácticas, y los compradores pueden acceder en el punto de venta a información clave sobre el origen y el impacto de los productos mediante códigos QR personalizados. «La aplicación ayuda a salvar la distancia entre la disponibilidad de datos y su uso efectivo. Además contribuye a aumentar la transparencia y la confianza en la comunicación sobre la sostenibilidad de los alimentos marinos», comenta Pittonet. Junto con la aplicación, VeriFish elaboró un acuerdo de taller del Centro Europeo de Normalización(se abrirá en una nueva ventana) con recomendaciones de buenas prácticas para organizaciones que diseñen campañas de comunicación sobre productos del mar. Este documento europeo de normalización está dirigido a organismos públicos y privados. Ofrece orientación para llegar a distintos grupos de consumidores e influir en ellos de forma eficaz, sin rebasar el presupuesto disponible. «A más largo plazo, las recomendaciones pretenden contribuir a aumentar el consumo, la producción y la disponibilidad de productos del mar sostenibles», agrega Pittonet. Además de los resultados técnicos, en el proyecto se probaron nuevos formatos de comunicación, como un recetario, un juego educativo de cartas, carteles y directrices para comunicar la sostenibilidad. La respuesta de los consumidores y las partes interesadas fue alentadora. «Los consumidores no rechazan la información sobre sostenibilidad; rechazan los mensajes poco claros, abstractos y genéricos», concluye Pittonet. «La comunicación sobre sostenibilidad despierta verdadero interés cuando es creíble, práctica y fácil de entender».