Impulsar ciudades más verdes y justas en toda Europa
Las ciudades ocupan una pequeña fracción de la superficie terrestre, pero se estima que representan una gran proporción de las emisiones globales de CO2. Dentro de estas zonas, el acceso al aire limpio, la sombra fresca y los espacios verdes suele distribuirse de forma desigual, beneficiándose más los barrios más ricos, mientras que las comunidades más vulnerables se enfrentan a una mayor exposición al calor y la contaminación. El equipo del proyecto JUSTNature(se abrirá en una nueva ventana), financiado con fondos europeos, tenía como objetivo cerrar esta brecha, partiendo de la idea de que todos los ciudadanos tienen derecho a acceder al espacio ecológico. Para ello, en el proyecto se recurrió a soluciones basadas en la naturaleza, intervenciones como techos verdes, jardines urbanos y superficies verdes permeables que utilizan procesos naturales para enfriar las ciudades, capturar carbono y limpiar el aire. «Al vincular el valor ecológico con la distribución equitativa y el diseño inclusivo, las soluciones basadas en la naturaleza [JB1.1] se convierten en herramientas para abordar de forma conjunta los objetivos climáticos y la justicia social», explica la coordinadora del proyecto, Jessica Balest.
Diseño de ciudades más verdes en conjunto con los residentes
En el proyecto JUSTNature se puso a prueba este planteamiento en siete laboratorios de prácticas urbanas europeas: Lovaina (Bélgica), Múnich (Alemania), Chania (Grecia), Merano y Bolzano (Italia), Szombathely (Hungría) y Gzira (Malta). Estos espacios funcionaron como laboratorios reales donde los residentes, las autoridades locales y los investigadores trabajaron juntos a través de una serie de talleres y actividades de participación comunitaria. En Lovaina, los residentes ayudaron a rediseñar una calle mediante debates sobre seguridad vial, accesibilidad y zonas verdes urbanas. En Szombathely, incluso los escolares participaron a través de juegos de rol y juegos serios para repensar cómo su patio escolar podría fomentar la biodiversidad. «Los laboratorios de prácticas urbanas garantizaron que el conocimiento, las necesidades y las aspiraciones locales influyeran directamente en la planificación, la ejecución y la gestión a largo plazo de las soluciones basadas en la naturaleza», afirma Balest. El equipo del proyecto ejecutó varias soluciones basadas en la naturaleza(se abrirá en una nueva ventana) en las ciudades piloto, mejoró la calidad del aire y la biodiversidad, redujo el calor y creó espacios públicos más habitables. El patio de un centro de detención en Lovaina se transformó de una estructura de hormigón sellada en un espacio verde permeable construido junto con los detenidos. En Múnich, un patio pavimentado se transformó en un jardín comunitario sombreado dentro de un proyecto de viviendas multiculturales. En Bolzano, una azotea infrautilizada se convirtió en un espacio verde que combina biodiversidad con paneles solares. Además, lo que en un principio era una zona infrautilizada de Merano se transformó en un jardín público diseñado en conjunto con los ciudadanos, que cuenta con hábitats para polinizadores, plantas comestibles y zonas de descanso a la sombra.
Herramientas y vías para unos efectos duraderos
Más allá de las intervenciones individuales, en JUSTNature se desarrollaron recursos para que otras ciudades puedan liderar transformaciones similares. Entre ellos se incluyen JUSTPlanT(se abrirá en una nueva ventana), un kit de métodos para ayudar a las autoridades locales y a los ciudadanos a planificar de forma colaborativa las soluciones basadas en la naturaleza, y un manual(se abrirá en una nueva ventana) con lecciones sobre la ecologización urbana equitativa. El equipo del proyecto también creó un conjunto de herramientas digitales para ayudar a las ciudades a evaluar, ejecutar y ampliar las soluciones basadas en la naturaleza. Entre ellas se incluyen una plataforma de gobernanza colaborativa, un gemelo digital para modelar los efectos de las soluciones basadas en la naturaleza y sistemas de monitoreo ambiental. Ciudades de toda Europa trabajaron para integrar las soluciones basadas en la naturaleza en las políticas locales, los procesos de planificación y las estrategias de inversión. En Bolzano, la experiencia adquirida a través de JUSTNature se incorporó al Reglamento de Reducción del Impacto de la Edificación (conocido localmente como «RIE – Riduzione dell'Impatto Edilizio»), integrando planteamientos basados en la naturaleza en el desarrollo urbano futuro. Un proceso de activación empresarial en los siete laboratorios de prácticas de la ciudad reunió a empresas, pymes y organizaciones comunitarias para identificar oportunidades para una economía basada en la naturaleza. «Las administraciones municipales reforzaron sus conocimientos y capacidades mediante actividades de aprendizaje entre pares y de creación conjunta», afirma Balest. «Esto les ha permitido no solo mantener las soluciones ejecutadas durante el proyecto, sino también identificar oportunidades para futuras inversiones, replicación y ampliación de las soluciones basadas en la naturaleza más allá de la duración del proyecto».