Reimaginar el agua y la resiliencia en una isla griega del mar Egeo
En lo que respecta al agua, las islas del Mediterráneo han dependido durante mucho tiempo de un ciclo predecible de abundancia en invierno y escasez en verano. Sin embargo, el cambio climático está alterando este ciclo. Las sequías más prolongadas y severas ahora se ven interrumpidas por lluvias escasas pero intensas, lo que provoca violentas inundaciones repentinas que se producen con poca antelación. En este panorama cambiante, el proyecto NURISH(se abrirá en una nueva ventana), financiado con fondos europeos, está ayudando a redefinir cómo se adaptan las comunidades insulares. Coordinado por la Universidad Técnica Nacional de Atenas, el proyecto promueve soluciones basadas en la naturaleza no solo como infraestructura técnica, sino como una colaboración necesaria entre las personas y su entorno. A través de esta iniciativa, en Escíatos, recientemente designada como un centro europeo clave de resiliencia, se está desarrollando una nueva historia de gestión del agua y resiliencia comunitaria. Escíatos se une a una selecta red de centros de resiliencia climática en Chipre, Finlandia y el Reino Unido. Para Escíatos, el proyecto representa una oportunidad crucial para combinar valiosos conocimientos especializados con soluciones prácticas y escalables. El consorcio local se encuentra actualmente en la fase de planificación, y está previsto que las intervenciones se implementen en 2027. Estas intervenciones tienen como objetivo transformar la forma en que la isla gestiona el agua, pasando de un sistema de extracción y descarte a uno de regeneración y reposición.
El modelo Escíatos
La estrategia de NURISH para Escíatos se basa en dos pilares: la reutilización sostenible del agua y una mayor protección contra incendios forestales e inundaciones. La primera intervención se centra en el tratamiento de aguas residuales urbanas mediante humedales artificiales combinados con sistemas fotovoltaicos. Este método crea un ciclo de autosuficiencia energética, limpiando el agua y devolviéndola al sistema para reducir la presión sobre los recursos locales. A diferencia de las infraestructuras convencionales, que a menudo se encuentran aisladas de su entorno, estos humedales artificiales están diseñados para integrarse en el paisaje de la isla, suavizando el terreno en vez de dominarlo. El segundo pilar aborda la doble amenaza de incendios e inundaciones. Los nuevos sistemas captarán y almacenarán el agua de lluvia y la escorrentía de las inundaciones, creando reservas de agua destinadas a la extinción de incendios y al uso agrícola. Ello supone un cambio significativo en la preparación ante crisis. Por primera vez, se están diseñando sistemas naturales para canalizar y almacenar agua específicamente para la protección contra incendios en un paisaje cada vez más expuesto a incendios forestales. Al replantear la concepción de los arroyos no como amenazas, sino como elementos que contribuyen a un sistema de apoyo más amplio, el proyecto está fortaleciendo la resiliencia de la isla ante los riesgos relacionados con el clima, a la vez que garantiza la disponibilidad de agua durante los períodos de máxima demanda. Asimismo, es importante destacar que el éxito de estos sistemas depende de su base cultural. Las intervenciones utilizan piedra local, plantas autóctonas y cursos de agua tradicionales, lo cual garantiza que la infraestructura se perciba como una evolución del conocimiento local en lugar de tecnología importada. Esta conexión con la memoria fomenta la apropiación comunitaria, convirtiendo la infraestructura en un sistema vivo que requiere y recibe cuidados. Un artículo(se abrirá en una nueva ventana) de NURISH (NURturing transformative capacities, Innovation in NBS and Harmonious resilience in rural areas) subraya: «La transición que tenemos por delante no es solo técnica. Es algo cultural. No solo se pregunta cómo tratamos el agua, sino cómo nos relacionamos con ella. Porque, en definitiva, el futuro del agua en las islas no lo construirá solo la naturaleza, ni solo las personas, sino el espacio donde ambas se encuentran y trabajan juntas por lograr un futuro común». Para más información, consulte: Sitio web del proyecto NURISH(se abrirá en una nueva ventana)