Cómo la infraestructura verde puede fomentar la resiliencia económica y climática
Los entornos urbanos se enfrentan a una serie de efectos climáticos, muchos de los cuales pueden agravarse entre sí. «Muchas ciudades cuentan con zonas urbanizadas densas, superficies impermeabilizadas y una elevada carga de tráfico, lo que aumenta el estrés térmico, empeora la calidad del aire y reduce la biodiversidad», explica Ksenija Napast, coordinadora del proyecto Upsurge(se abrirá en una nueva ventana), del instituto de desarrollo esloveno E-zavod(se abrirá en una nueva ventana). Las ciudades también se enfrentan a retos específicos en materia de gobernanza y de puesta en práctica de las medidas de adaptación, ya que, más allá de la construcción de infraestructuras, también deben garantizar la disponibilidad de datos, la financiación, el mantenimiento a largo plazo, la aceptación por parte de la ciudadanía y una titularidad clara. El proyecto Upsurge reunió a ciudadanos, funcionarios públicos, investigadores y organizaciones locales para abordar retos mediante soluciones basadas en la naturaleza (SBN), herramientas digitales y marcos de gobernanza, reconvirtiendo los espacios urbanos en lugares de regeneración medioambiental.
Soluciones basadas en la naturaleza
Upsurge ha demostrado con éxito una serie de soluciones en cinco ciudades europeas. «El proyecto aúna conocimientos, herramientas y experiencias para ayudar a las ciudades a seleccionar, planificar y poner en práctica SBN adaptadas al contexto local con vistas a un desarrollo urbano regenerativo», añade Napast. En Belfast (Reino Unido) Upsurge transformó terrenos abandonados en un huerto agroecológico comunitario, restaurando los suelos y potenciando la biodiversidad. Además, ofreció actividades educativas y fomentó nuevas relaciones sociales en la comunidad. En Breda (Países Bajos) se regeneró un barrio de los años sesenta del siglo pasado con jardines de lluvia de alta biodiversidad, árboles y zanjas de infiltración que ayudan a combatir el estrés térmico extremo, a captar la intensa escorrentía de aguas pluviales y a filtrar los contaminantes. Este proyecto piloto sirve como banco de pruebas ecológico en la vida real para impulsar la transición de Breda hacia una «ciudad en un parque» resiliente al clima. En Maribor (Eslovenia), se crearon nuevos corredores verdes e infraestructuras azules a lo largo de barrios fragmentados, lo que aportó beneficios ecológicos y comunitarios. Y en Budapest (Hungría) se construyeron jardines pluviales y un muro verde para reducir la escorrentía de aguas pluviales, fomentar la biodiversidad y mejorar el clima urbano local. En Katowice, Polonia, el emplazamiento de demostración de Upsurge instaló paradas de autobús verdes, jardines verticales, muros que absorben contaminantes y otras SBN para reducir la escorrentía, lo que contribuyó a controlar las inundaciones, reducir la exposición a las emisiones del tráfico y mitigar el efecto isla de calor urbano.
Allanando el camino hacia la regeneración urbana para obtener beneficios sociales y económicos
Upsurge se basa en el modelo de la «hélice quíntuple», un principio que aúna a las universidades, las empresas, los gobiernos locales, los ciudadanos y el propio entorno natural. Este método amplio reconoce que las SBN pueden aportar beneficios más allá del reverdecimiento urbano, como puestos de trabajo y oportunidades económicas, especialmente en barrios desfavorecidos. Upsurge exploró este potencial colaborando con socios empresariales para desarrollar y poner a prueba modelos de negocio innovadores y mecanismos de financiación para las SBN. El modelo colaborativo se implementó en todos los emplazamientos combinando la participación activa de la comunidad con sensores medioambientales de alta tecnología. Al involucrar a los residentes locales en el diseño y la planificación, a la vez que se realizaba un seguimiento en tiempo real de los datos sobre la calidad del aire y del agua mediante los sensores, el modelo garantizó que estos espacios verdes estuvieran diseñados por la comunidad y fueran científicamente sólidos. Por ejemplo, la aplicación Citiair(se abrirá en una nueva ventana) del proyecto se implantó en todos los emplazamientos de demostración, lo que permitió a los ciudadanos acceder a datos en tiempo real sobre la calidad del aire en sus ciudades y notificar problemas medioambientales. El Upsurge Storymap(se abrirá en una nueva ventana) presenta los resultados en todas las ciudades de demostración. «Eso hace que los resultados sean comprensibles no solo para los expertos, sino también para las partes interesadas y el público en general», señala Napast. Al dar a conocer innovaciones en SBN que son exportables y escalables, y que se basan en la gobernanza participativa, Upsurge proporciona a las ciudades y a los proveedores de servicios europeos las pruebas, las herramientas y las opciones que necesitan para desarrollar sus propias soluciones de resiliencia climática.