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Proteger el patrimonio subacuático y costero europeo de las amenazas climáticas

El equipo de THETIDA combina herramientas y estrategias innovadoras para proteger sitios del patrimonio cultural que se degradan rápidamente a lo largo de las costas y bajo los mares de Europa.

El cambio climático y los riesgos naturales amenazan el patrimonio costero y subacuático europeo. El equipo del proyecto THETIDA(se abrirá en una nueva ventana), financiado con fondos europeos y puesto en marcha en 2023, ha tomado medidas para protegerlo.

Proteger siete sitios del patrimonio cultural

El equipo de THETIDA se centra en siete sitios del patrimonio cultural del Mediterráneo y el norte de Europa: los restos de un avión de la Segunda Guerra Mundial frente a la costa de Portugal, dos pecios en Italia, el lago IJssel en los Países Bajos, el castillo de Mykonos en Grecia, un pecio frente a la costa de Chipre y una estación de teleférico para el transporte de carbón en Noruega. Su objetivo es evitar daños irreversibles en esos lugares y prevenir cualquier amenaza adicional mediante una combinación de sensores «in situ», observaciones por satélite y tecnologías avanzadas de vigilancia submarina. El Equa, uno de los sitios piloto italianos, es un cazador de submarinos de la Segunda Guerra Mundial que yace a 40 metros bajo el mar frente a la costa noroeste de Italia. Los restos del naufragio ahora están repletos de una rica fauna marina, lo que atrae a buceadores, pescadores y, por desgracia, contaminación. En 2023, los investigadores detectaron un aumento de 2 °C en la temperatura del lecho marino y una extraña corriente ascendente que removía la arena y el limo del fondo marino. Esa evolución podría acelerar la erosión del buque. «Estos hallazgos pusieron de relieve la necesidad de realizar más muestreos y análisis científicos para confirmar los efectos del clima en el deterioro de los pecios», señala Angelos Amditis, director de investigación y desarrollo del Instituto de Sistemas de Comunicación e Informática de Grecia, coordinador del proyecto THETIDA, en una noticia(se abrirá en una nueva ventana) reciente. El emplazamiento neerlandés de THETIDA es el lago IJssel, el mayor embalse de agua dulce del país desde la construcción en 1932 de un dique que lo separa del mar. La atención se ha centrado en Gemaal de Poel, una antigua estación de bombeo situada junto al lago. «Las autoridades no sabían qué hacer con el edificio y estaban hablando de la posibilidad de demolerlo», informa Deniz Ikiz, investigador de la Universidad Tecnológica de Eindhoven (Países Bajos), socio del proyecto. «Pero los ciudadanos sentían que formaba parte de su patrimonio y seguían sintiéndose vinculados». El proyecto ha llevado a cabo laboratorios vivientes para incorporar las opiniones de los ciudadanos en sus estrategias de conservación. «Es importante comprender las prioridades de las diferentes comunidades a través de esos laboratorios vivos, identificando lo que valoran y consideran su patrimonio», señala Ikiz. «Este caso práctico ha sentado un precedente sobre cómo se pueden tomar decisiones».

Vale la pena conservarlo... o no

El emplazamiento piloto noruego —la estación del teleférico de carbón de Hiorthhamn, en Svalbard— ha llevado a los investigadores a plantearse si algunos sitios patrimoniales deben conservarse. La estación ya no tiene una función práctica desde que cerró la última mina de carbón de la región en 2025, y si no se toman medidas de protección, las condiciones climáticas podrían hacer que el lugar desapareciera en las próximas dos décadas. Sin embargo, el rápido deshielo del permafrost y la erosión costera hacen que la conservación sea casi imposible. Por lo tanto, es necesario tomar decisiones realistas sobre qué proteger, basándose en las realidades del cambio climático y las limitaciones que impone. «Lo importante no es si una comunidad sigue presente», indica Paloma Guzmán, investigadora del Instituto Noruego de Investigación del Patrimonio Cultural, socio del proyecto THETIDA (Technologies and methods for improved resilience and sustainable preservation of underwater and coastal cultural heritage to cope with climate change, natural hazards and environmental pollution). «Se trata de reevaluar lo que consideramos patrimonio significativo, de modo que la conservación siga basándose en historias y valores compartidos y no en una obligación generalizada basada únicamente en la antigüedad». Para más información, consulte: Sitio web del proyecto THETIDA(se abrirá en una nueva ventana)

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