Salvar las explotaciones, los ecosistemas y la economía de los insectos invasores
Las especies exóticas invasoras de herbívoros provocan pérdidas económicas al reducir el rendimiento y la calidad de las cosechas. También alteran las poblaciones autóctonas de artrópodos que habitan en el mismo hábitat. Los mecanismos de competencia —directa e indirecta— o de facilitación pueden contribuir al declive imprevisible de algunas especies autóctonas, así como a la proliferación descontrolada de otras.
Déficit de conocimiento en el estudio de las interacciones entre plagas en comunidades de artrópodos
Mediante el Reglamento(se abrirá en una nueva ventana) n.º 1143/2014, la Comisión Europea actuó con rapidez para prevenir o minimizar los efectos negativos de especies exóticas en la Unión Europea. En este contexto, se ha convertido en una prioridad científica esclarecer cómo las plagas explotan los recursos disponibles y de qué manera las interacciones con otras especies condicionan su supervivencia, dispersión, vulnerabilidad a enemigos naturales y capacidad de causar daños en los cultivos. Sin embargo, estas interacciones ecológicas siguen siendo poco conocidas. En el proyecto PESTNET(se abrirá en una nueva ventana), financiado por las acciones Marie Skłodowska-Curie, se investigaron las amenazas ecológicas asociadas a dos especies exóticas invasoras que actúan como plagas de cultivos: la chinche apestosa marmórea marrón («Halyomorpha halys») y el escarabajo japonés («Popillia japonica»), ambas responsables de daños significativos en la agricultura y de alteraciones en los ecosistemas de Europa y Canadá.
Desvelar el efecto oculto de las chinches apestosas invasoras sobre las especies autóctonas
El objetivo de PESTNET era profundizar en el conocimiento de los efectos de estas especies invasoras sobre las redes ecológicas locales. En determinadas condiciones, la chinche apestosa marrón puede desplazar a especies nativas. Una explicación plausible radica en el uso diferencial de reservas de glucógeno y lípidos, que favorece una mayor supervivencia durante el invierno. Asimismo, se analizaron los principales factores que pueden afectar al rendimiento de un parasitoide de huevos —un insecto beneficioso empleado en el control biológico de la chinche apestosa marrón— en condiciones naturales. Los resultados revelaron limitaciones potenciales, como la alteración del comportamiento de búsqueda de hospedador derivada de la cría masiva en hospedadores no objetivo y de la exposición a plaguicidas. Estos factores deben tenerse en cuenta en la planificación de estrategias de control biológico. El equipo de PESTNET también esclareció la estrategia de localización del hospedador de «Istocheta aldrichi», una mosca taquínida candidata a agente de control biológico del escarabajo japonés. En este sentido, se descubrió que la localización del hospedador responde a un proceso conductual jerárquico, con fases sucesivas de detección del hábitat y del propio hospedador. La demostración de que la mosca responde de forma específica a compuestos volátiles (olores) emitidos por el sistema coevolutivo planta–escarabajo, y no a señales asociadas a especies de escarabajo no objetivo, aporta una base sólida para evaluar la seguridad ecológica de posibles programas de introducción en la Unión Europea.
Traducir los resultados científicos en herramientas para combatir las plagas invasoras
Los hallazgos científicos dieron lugar a aplicaciones prácticas. Se han elaborado recomendaciones(se abrirá en una nueva ventana) para la cría masiva y liberación de la avispa parásita «Trissolcus japonicus»(se abrirá en una nueva ventana), una guía de campo(se abrirá en una nueva ventana) para involucrar a los agricultores y al público en general en seguimiento(se abrirá en una nueva ventana) de la chinche apestosa marrón y las poblaciones autóctonas de chinches, y conjuntos de datos destinados a ajustar sistemas de apoyo a las decisiones aplicados a la gestión integrada de plagas para la chinche apestosa marrón. «Se han establecido bases sólidas para el desarrollo de nuevas líneas de investigación, tanto fundamentales como aplicadas, orientadas a poner en práctica medidas de control sostenibles contra la chinche apestosa marrón, incluido el control biológico mediante parasitoides de huevos y el uso de sistemas de apoyo a las decisiones para su gestión», concluye Eric Conti, coordinador del proyecto y profesor titular de Entomología de la Universidad de Perugia (Italia). «La Unión Europea necesita con urgencia soluciones de control biológico frente al escarabajo japonés. Esta investigación aporta conocimientos relevantes sobre la biología de una mosca parasitoide prometedora. Estos resultados son fruto de una colaboración efectiva entre el mundo universitario y el sector industrial».