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Transformation for sustainable nutrient supply and management

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Los fertilizantes de origen biológico ganan terreno en la agricultura basada en la naturaleza

Investigadores europeos y chinos estudiaron el potencial de los fertilizantes de origen biológico, los sistemas circulares de biomasa y la diversificación de cultivos para mejorar la gestión sostenible de los nutrientes edáficos.

La agricultura es esencial para alimentar a una población mundial en aumento, pero las sequías, las olas de calor y otros fenómenos meteorológicos extremos amenazan cada vez más la producción. Además, las prácticas agrícolas tradicionales también pueden deteriorar la calidad del suelo, reducir la biodiversidad y liberar gases de efecto invernadero y otros contaminantes al medio ambiente. Los agricultores pueden recurrir a diferentes soluciones basadas en la naturaleza (SbN) para lograr una producción más sostenible y reducir el impacto ambiental. En el proyecto trans4num(se abrirá en una nueva ventana), financiado con fondos europeos y coordinado por Andrea Knierim, de la Universidad de Hohenheim, se analizaron varias soluciones prometedoras en distintos emplazamientos de Europa y China.

Soluciones basadas en la naturaleza en contexto

Muchas SbN contribuyen a restaurar el suelo, mejorar la gestión de nutrientes y almacenar carbono. Su eficacia depende de la participación de una amplia variedad de partes interesadas, así como de las condiciones concretas de cada lugar. Trans4num reunió a veintidós socios europeos y chinos, que probaron veinte SbN en siete regiones con sistemas de cultivo intensivo de trigo, cebada y patata, caracterizados por un uso elevado de fertilizantes y un alto grado de mecanización. En Europa, las pruebas se realizaron en tierras de cultivo de Dinamarca, Hungría, el Reino Unido y los Países Bajos. En China, se llevaron a cabo en parcelas agrícolas de las tierras altas de Chongqing, la llanura del norte de China y la llanura del nordeste de China. Las pruebas de campo se centraron en los fertilizantes de origen biológico y la rotación de cultivos. Los fertilizantes elaborados a partir de digestato(se abrirá en una nueva ventana), residuos de biorrefinerías y otros materiales orgánicos mostraron un rendimiento muy prometedor. Qirui Li, coordinador de investigación del proyecto, comenta: «Nuestros resultados muestran que los fertilizantes de origen biológico están técnicamente preparados para utilizarse en los sistemas de agricultura intensiva seleccionados. El principal escollo no es validar el concepto, sino animar a los agricultores a participar y crear las condiciones económicas, normativas y de asesoramiento necesarias para su adopción generalizada». La rotación de cultivos también ofrece un gran potencial. En las distintas zonas de prueba se aplicaron rotaciones de cultivos diferentes y se obtuvieron resultados coincidentes: la diversificación de cultivos mejora la estructura y la biodiversidad del suelo, y favorece la valorización de los sistemas circulares de biomasa. Las SbN solo dan buenos resultados cuando se aplican mediante enfoques amplios y adaptados a cada contexto. «Una de las principales conclusiones es que las SbN más prometedoras no son prácticas aisladas, sino intervenciones integradas que conectan los cultivos, los suelos, la biomasa, los nutrientes y las posibles cadenas de valor», comenta Li.

Herramientas de gestión de nutrientes para agricultores

Ni siquiera las SbN más prometedoras lograrán transformar la agricultura sin la aceptación y la implicación de las partes interesadas. Los agricultores deben afrontar riesgos, costes y decisiones a corto plazo. Por eso, no siempre les es fácil priorizar los beneficios a largo plazo de las SbN. Para favorecer una adopción más amplia de las SbN, en trans4num se adaptó la Norma Mundial sobre las Soluciones basadas en la Naturaleza de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN)(se abrirá en una nueva ventana) a un marco integrado. Este marco evalúa la funcionalidad ecológica, la viabilidad socioeconómica y las condiciones institucionales y de gobernanza necesarias para aplicar estas soluciones. El equipo del proyecto desarrolló varios recursos fáciles de usar para los agricultores. Entre ellos figuran una herramienta de apoyo a la toma de decisiones(se abrirá en una nueva ventana), espacios de trabajo en forma de laboratorios vivientes, sistemas de modelización y datos procedentes de sensores de teledetección. «Las primeras opiniones de agricultores, asesores y partes interesadas han sido muy positivas», comenta Li. «Los usuarios recalcan una y otra vez que la adopción generalizada de estas herramientas exige tres condiciones: facilidad de uso, adaptación al contexto local y conexión con sistemas de asesoramiento fiables». Aunque ya existen SbN viables, su adopción no será sencilla. En Europa, la complejidad normativa y la incertidumbre de los incentivos de mercado dificultan su implantación. En China, la aplicación experimental y el despliegue de políticas pueden avanzar con mayor rapidez, pero llevar estas innovaciones a contextos locales muy diversos sigue siendo difícil. Así las cosas, gracias al análisis pormenorizado sobre cómo acelerar la adopción de SbN en distintos contextos climáticos, agrícolas y gubernamentales, trans4num ha contribuido a sentar las bases de una agricultura futura basada en la naturaleza.

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