Fertilizantes ricos en nutrientes a partir de residuos orgánicos y biomasa renovable
Los fertilizantes desempeñan un papel importante en la seguridad alimentaria, y la Unión Europea (UE) depende en gran medida de las importaciones de fertilizantes minerales y de origen fósil. A través de medidas de investigación e innovación, la UE pretende mejorar la disponibilidad y la asequibilidad de los fertilizantes para los agricultores y la producción alimentaria. Los BBF desempeñan un papel clave en esta historia. Al mismo tiempo, con la visión de la agricultura y la alimentación(se abrirá en una nueva ventana) de la Unión Europea (UE) se prevé reducir el uso de insumos químicos sintéticos mediante el apoyo a los BBF, lo que reforzará la autonomía estratégica y la resiliencia de la UE al potenciar la producción interna a través de la valorización local de los residuos agrícolas y forestales. Además, reducirá las dependencias externas, diversificará las cadenas de valor de los productores primarios y acelerará la transición hacia una economía descarbonizada y circular. Las recientes interrupciones en el suministro y la volatilidad de los precios hacen que la necesidad de actuar sea más importante que nunca. En mayo de 2026, la Comisión Europea publicó su Plan de Acción sobre los Fertilizantes, cuyo objetivo es garantizar la asequibilidad y la seguridad del suministro a corto plazo, junto con medidas a más largo plazo destinadas a reforzar la producción nacional de fertilizantes, diversificar el suministro y mejorar la gestión de los nutrientes.
Beneficios medioambientales y económicos
Mediante una serie de proyectos financiados por Horizonte 2020 y Horizonte Europa, en este Pack se pone de relieve cómo la comprensión y la ingeniería de los microbiomas contribuyen a la bioeconomía de la UE. Entre sus ventajas se encuentra el hecho de ofrecer a los agricultores alternativas de origen regional a los fertilizantes sintéticos, que mejoran la salud del suelo y evitan los impactos medioambientales asociados al uso excesivo de productos químicos. Al aprovechar los distintos residuos agrícolas y forestales, los subproductos agrícolas y los flujos de residuos, el mayor uso de BBF también genera fuentes de ingresos adicionales para los productores primarios y para el conjunto de la cadena de valor de los bioproductos. La creación de nuevas cadenas de valor basadas en la valorización local de la biomasa también contribuye a la creación de empleo, especialmente en las zonas rurales, tal y como se destaca en el documento Visión a largo plazo para las zonas rurales(se abrirá en una nueva ventana). Los BBF también aportan importantes beneficios medioambientales al reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, evitar la escorrentía de nutrientes tóxicos hacia los cursos de agua, aumentar el carbono orgánico del suelo y restaurar la salud del suelo.
Crear un suministro alimentario sostenible y seguro
Los BBF ricos en nutrientes, se obtienen a partir de residuos orgánicos y fuentes de biomasa renovable para ofrecer una alternativa sostenible a los fertilizantes minerales y fósiles tradicionales. Se reciclan recursos como los residuos alimentarios, el estiércol animal, los lodos de depuración y los subproductos agrícolas para convertirlos en nutrientes vegetales seguros y aprovechables. Además, refuerzan la autonomía y la resiliencia de Europa al potenciar la producción nacional de fertilizantes y reducir la dependencia del sector agrícola de los recursos procedentes de fuera de la UE. Los once proyectos seleccionados contribuyen a la transición de la UE hacia una economía circular competitiva, al tiempo que respaldan los objetivos clave del Pacto Verde Europeo(se abrirá en una nueva ventana), la visión de la agricultura y la alimentación de la UE y la Estrategia de Bioeconomía. En FERTIMANURE se recuperan los nutrientes del estiércol animal para crear fertilizantes de alto valor que contribuyen a la bioeconomía circular agrícola. En LEX4BIO se evaluaron los BBF derivados de residuos orgánicos en ensayos a escala europea para determinar su potencial como sustitutos de los fertilizantes sintéticos. En NOVAFERT se promovió la adopción de los BBF seguros y sostenibles, derivados de los flujos de residuos, para crear nuevas fuentes de ingresos en el medio rural. El equipo de NutriBudget ha desarrollado una plataforma para ayudar a los agricultores, asesores y responsables políticos a tomar decisiones fundamentadas sobre la gestión de nutrientes. por otro lado, el equipo de NUTRICHECK-NET colaboró con agricultores y asesores agrícolas para comprobar qué herramientas de nutrición de cultivos pueden ayudarles realmente a tomar decisiones sobre el terreno. En RUSTICA se transformaron los residuos orgánicos de frutas y verduras en BBF de alta calidad, lo que benefició tanto al medio ambiente como a las economías rurales. En SEA2LAND se transformaron los subproductos de los sectores de la transformación de productos del mar y la acuicultura en BBF. El equipo del proyecto trans4num investigó soluciones basadas en la naturaleza para la gestión sostenible de los nutrientes en diversos emplazamientos de Europa y China. Por su parte, el equipo del proyecto WalNUT desarrolló tecnologías para recuperar nutrientes de las aguas residuales y las salmueras industriales, mientras que el del proyecto P2GreeN convirtió el nitrógeno y el fósforo procedentes de los residuos sanitarios humanos en BBF seguros. Por último, en el proyecto B-FERST se desarrollaron BBF innovadores a partir de residuos biológicos municipales y alimentarios.