¿Se han equivocado los expertos con respecto al teletrabajo?
Cada vez hay más dudas sobre las políticas que obligan a volver a la oficina. Un equipo de investigación de los Estados Unidos cree que es hora de replantearse las suposiciones sobre el teletrabajo. Según los resultados publicados en la revista «Frontiers of Psychology»(se abrirá en una nueva ventana), los trabajadores que teletrabajan a tiempo completo declararon los niveles más altos de felicidad, mientras que los que trabajan exclusivamente en la oficina fueron los menos felices. Tampoco se observaron indicios claros de que las modalidades de teletrabajo debilitaran los vínculos entre compañeros o la cultura de la empresa.
Análisis de las nuevas evidencias sobre el teletrabajo
«Esto sugiere que se debe permitir que las personas teletrabajen si así lo desean», comentó la coautora Stefanie Johnson, catedrática de Liderazgo Organizativo y Análisis de la Información en la Universidad de Colorado en Boulder, en una noticia(se abrirá en una nueva ventana). «Quitar a las personas la posibilidad de elegir cómo trabajar probablemente no les ayude en lo que respecta a su bienestar». Tras analizar a más de 7 700 trabajadores de una gran organización sanitaria, los investigadores compararon al personal que trabajaba a distancia (1 869), en régimen híbrido (2 099) y presencial (3 736). Midieron cinco dimensiones del bienestar —físico, mental, emocional, social y económico— y las compararon con las tasas posteriores de rotación de personal. Se pidió a los encuestados que describieran la cultura de su lugar de trabajo en pocas palabras. El personal que teletrabajaba se mostró ligeramente más inclinado, en comparación con sus homólogos que trabajaban de forma híbrida y presencial, a utilizar términos relacionados con el trabajo en equipo, la inclusión y el apoyo. El bienestar fue mayor entre los trabajadores que teletrabajaban a tiempo completo y menor entre el personal que lo hace de forma presencial. Un año después de la encuesta, los trabajadores con mayor bienestar mostraban menos probabilidades de abandonar la organización. «Los datos de nuestro estudio y de otros sugieren que el trabajo a distancia y el híbrido dan mejores resultados que las medidas que obligan a volver a la oficina», explicó Johnson. «Los responsables no están tomando decisiones basadas en datos. Creo que simplemente están volviendo a lo que están acostumbrados».
La ciencia cambiante del teletrabajo
Los resultados sorprendieron a Johnson: «De hecho, pensaba que se sería más feliz al pasar parte del tiempo fuera de la oficina. Así, de vez en cuando, podrías ver a la gente y establecer esa conexión humana». Sin embargo, Johnson señaló que el contacto presencial sigue siendo fundamental para fomentar las relaciones entre compañeros de trabajo, sobre todo para los profesionales que están empezando su carrera. «El teletrabajo funciona mejor cuando ya conoces a la gente. Así que sigue siendo beneficioso tener algún contacto presencial». Los investigadores no analizaron las razones que explican el mayor bienestar del que hablan los trabajadores a distancia, pero señalaron que otros estudios más amplios destacan la repercusión de la autonomía y la flexibilidad. Una explicación es la mayor autonomía de los empleados a distancia en cuanto a horarios diarios y entornos de trabajo. «Si tienes control sobre tu entorno, tiendes a obtener resultados más positivos», afirmó Johnson. Añadió que teletrabajar también ayuda a eliminar muchas presiones cotidianas. «Pasar mucho tiempo en atascos tiene un efecto negativo en el bienestar. Hay muchos pequeños factores de estrés asociados con estar en la oficina». Algunos ejemplos son organizar el cuidado de los niños, buscar quién se ocupe de las mascotas y gestionar los desplazamientos de ida y vuelta al lugar de trabajo. Según Johnson, las conclusiones ofrecen una perspectiva más amplia para los empleadores que se enfrentan a las medidas que obligan a volver a la oficina. Centrarse en el bienestar de los empleados, en lugar de solo en el lugar donde se realiza el trabajo, puede ayudar a las empresas a lograr mejores resultados. «Creo que la flexibilidad ha llegado para quedarse», concluyó.