Cartografía de las interacciones entre aves y plantas en el Caribe Oriental
A pesar de su tamaño relativamente reducido, las islas del Caribe albergan algunas de las especies endémicas más singulares del mundo: alrededor del 72 % de sus plantas con semillas autóctonas(se abrirá en una nueva ventana) no se encuentran en ningún otro lugar del planeta, y el 2,9 % de las especies de vertebrados endémicas del mundo(se abrirá en una nueva ventana) han establecido su hábitat en alguna de sus islas, lo que sitúa a la región entre los principales focos de biodiversidad del mundo. Sin embargo, este privilegio tiene un coste: la actividad humana y los desastres naturales están ejerciendo una fuerte presión sobre los ecosistemas caribeños, lo que provoca elevadas tasas de extinción y pérdida de biodiversidad. El proyecto IslandNet, financiado por las acciones Marie Skłodowska-Curie (MSCA, por sus siglas en inglés), se propuso estudiar las funciones ecosistémicas mediadas por los animales en el Caribe Oriental. Los conocimientos generados ayudarían a evaluar la resiliencia de estos ecosistemas insulares ante la pérdida continuada de biodiversidad y facilitarían la predicción de cómo las comunidades ecológicas en su conjunto podrían responder a los cambios medioambientales.
Método centrado en el ser humano
El equipo de IslandNet utilizó aves para llevar a cabo su investigación, centrándose en dos funciones ecosistémicas cruciales: la polinización y la dispersión de semillas. Ambas son vitales para ecosistemas sanos y ricos en biodiversidad, y las aves desempeñan un papel crucial a través de sus interacciones con las plantas. «Las aves se encuentran entre los dispersores de semillas y polinizadores vertebrados más importantes, especialmente en las Américas tropicales, donde los colibríes pueden ser muy abundantes», afirma el coordinador del proyecto, Maximilian Vollstädt, beneficiario de una beca MSCA en el Consejo Superior de Investigaciones Científicas de España. Las especies de aves son especialmente importantes en las islas, ya que son muy móviles, lo que facilita la polinización y la dispersión de semillas no solo dentro de una misma isla, sino también entre islas vecinas. El equipo de IslandNet recopiló datos empíricos de once emplazamientos: las dos islas continentales de Trinidad y Tobago, así como nueve islas oceánicas de las Antillas Menores. Las aves se capturaron temporalmente con redes de niebla y se colocaron en bolsas etiquetadas individualmente, lo que permitió al equipo recoger las semillas que regurgitaban o defecaban. Los investigadores también recogieron polen de los picos y las plumas, tomaron muestras de ADN y midieron rasgos morfológicos como la longitud del pico, la anchura de la boca y el peso corporal. Asimismo, se extrajo una pequeña muestra de sangre y, a continuación, se liberó a las aves ilesas. Al mismo tiempo, el proyecto recopiló datos de las comunidades vegetales locales: el equipo midió la disponibilidad de flores y frutos, y recopiló información sobre los rasgos de las flores, los frutos y las semillas. Además, recogió polen y semillas directamente de las plantas para crear una base de datos de referencia. En el laboratorio, el polen y las semillas se compararon con las colecciones de referencia. «El análisis de ADN nos permitió identificar casi todas las muestras a nivel de especie», afirma Vollstädt. Los datos recopilados permitieron comprender mejor cómo interactúan las especies a nivel de comunidad, qué especies desempeñan un papel clave y cuáles pueden ser especialmente vulnerables. «En última instancia, eso puede ayudarnos a desarrollar estrategias de conservación más específicas basadas en datos empíricos», subraya Vollstädt.
Conocimientos clave sobre las poblaciones endémicas de las islas
A pesar de los retos logísticos y físicos —como obtener permisos de muestreo en diferentes países con normativas diversas y mantener a las aves a salvo en condiciones meteorológicas extremas y frente a los depredadores—, el equipo de IslandNet ha arrojado una luz importante sobre las especies que dominan la dinámica de los ecosistemas del Caribe Oriental. Ya se han publicado importantes hallazgos en revistas de prestigio, como New Phytology Foundation(se abrirá en una nueva ventana) y British Ecological Society(se abrirá en una nueva ventana), y hay algunos estudios más que se encuentran actualmente en proceso de revisión o pendientes de publicación. «Con nuestro trabajo, esperamos inspirar futuros estudios y aportar conocimientos clave sobre las comunidades ecológicas de estas fascinantes islas», concluye Vollstädt.