¡Lo importante es leer! No importa qué, cómo ni a qué edad
Leer por placer es un hábito cada vez menos frecuente entre los adultos debido a la falta de tiempo libre y al aumento de las distracciones digitales. Más preocupante aún es la situación entre los jóvenes. Un estudio reciente(se abrirá en una nueva ventana) en el que participaron 760 000 jóvenes de 15 años de 91 países reveló que sus resultados en lectura han caído hasta el nivel más bajo de lo que va de siglo. Un equipo de investigación de la Universidad de Cambridge, en el Reino Unido, analizó los datos disponibles sobre todas las etapas de la vida y concluyó que leer por placer, ya sea a solas o en compañía, aporta múltiples beneficios, desde mejorar la salud y el bienestar hasta favorecer el rendimiento académico y reducir el riesgo de demencia. Sus hallazgos se publicaron hace poco en la revista «Psychological Medicine»(se abrirá en una nueva ventana).
Los beneficios de leer por placer a lo largo de la vida
Gran parte de los datos de la investigación procede de un estudio efectuado con más de diez mil jóvenes. Los resultados revelan que empezar a leer por placer a una edad temprana se asocia a importantes beneficios, como una mayor capacidad de atención y memoria, mejores habilidades para resolver problemas y un mayor rendimiento académico, además de menos problemas de salud mental y hábitos más saludables, entre ellos dormir mejor y pasar menos tiempo frente a las pantallas. «Leer es una excelente forma de cuidar la salud cerebral, desarrollar capacidades cognitivas y mejorar nuestro bienestar», señaló Barbara Sahakian, coautora de la investigación y profesora del Departamento de Psiquiatría, en una noticia(se abrirá en una nueva ventana). «Es un hábito que deberíamos fomentar desde una edad temprana, dado que cada vez hay más pruebas de sus beneficios, sobre todo para los niños. No obstante, nunca es tarde para empezar: leer puede ser beneficioso durante toda la vida, incluida la vejez». Christelle Langley, coautora de la investigación y profesora del mismo departamento, añadió: «Dados los beneficios que aporta leer por placer desde edades tempranas, deberíamos hacer todo lo que esté en nuestra mano para que los niños y los jóvenes se aficionen a la lectura. Lo fundamental es encontrar algo que de verdad les guste, puede estar relacionado con un programa de televisión o un juego, y utilizarlo para despertar su interés por leer. Los cómics y las novelas gráficas también pueden ser una buena forma de iniciarse en la lectura, ya que quizá resulten menos intimidantes e incluso menos aburridos que las novelas». El artículo científico cita además otros estudios longitudinales que asocian la lectura con diversos beneficios en las personas de mayor edad. Un estudio realizado con cerca de cinco mil quinientos adultos de cincuenta y cinco años o más reveló que quienes realizaban actividades de estimulación mental, como leer, presentaban un riesgo mucho menor de desarrollar problemas de memoria y razonamiento durante los cinco años de seguimiento. En otro estudio se observó que leer periódicos, revistas y libros se asociaba a una reducción de un tercio del riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer.
El poder de reunirse en torno a los libros
Leer en compañía puede aportar beneficios adicionales a los de la lectura en solitario, explicó Sahakian. «Los grupos de lectura y los clubes de lectura parecen aportar beneficios adicionales gracias a la interacción social. Pueden ayudar a las personas a sentirse menos aisladas y más conectadas con los demás, algo que, según se ha demostrado, reduce el riesgo de demencia. Aunque estos grupos pueden resultar divertidos y beneficiosos a cualquier edad, son perfectos para las personas de mayor edad con movilidad reducida. Quizá no puedan salir para hacer ejercicio o montar en bicicleta con otras personas, pero la mayoría sí puede disfrutar de un grupo de lectura». ¿No cree que ha llegado el momento de leer ese clásico que tiene pendiente o un artículo de revista? ¡Su cuerpo —y su cerebro— se lo agradecerán!