Observaciones medioambientales locales para unas ciudades más saludables
En la Unión Europea, un el 75 % de la población(se abrirá en una nueva ventana) —unos 340 millones de personas— vive en comunidades urbanas donde la protección de la calidad del aire local, la ampliación de los espacios verdes y la reducción de los efectos del cambio climático revisten una importancia cada vez mayor para los residentes. Europa cuenta con una legislación medioambiental estricta, pero las redes oficiales de seguimiento no pueden registrar las condiciones en todas las calles, colegios y hogares. Los científicos ciudadanos pueden ayudar a subsanar estas carencias recopilando datos medioambientales locales que complementen las mediciones oficiales y proporcionen a las comunidades y a las autoridades públicas una visión más detallada de las condiciones medioambientales. Estos observatorios conectan a las personas, los datos y los sistemas para generar información medioambiental fiable a nivel local. Los observatorios ciudadanos aportan una valiosa contribución a los métodos de recopilación de datos existentes al documentar la exposición real de la población a la contaminación atmosférica, el ruido excesivo, el calor urbano, las inundaciones, las emisiones industriales y la mala calidad del agua. Estos datos son extremadamente valiosos para las autoridades públicas, ya que pueden recopilarse con frecuencia en lugares que las redes oficiales de seguimiento quizá no cubran. Eso proporciona detalles locales a lo largo del tiempo, mostrando exactamente dónde se encuentran los problemas medioambientales y permitiendo a los responsables y a las comunidades tomar medidas rápidas. Mediante el uso de aplicaciones móviles, sensores de bajo coste, plataformas digitales y herramientas personalizadas de cálculo de la huella de carbono, los observatorios ciudadanos y otras iniciativas de ciencia ciudadana no solo proporcionan datos medioambientales, sino que también pueden estimular un cambio de comportamiento. Los proyectos incluidos en este Results Pack de CORDIS desarrollaron y aplicaron tecnologías de bajo coste que permiten la difusión de los observatorios ciudadanos a gran escala y complementan las mediciones oficiales para la toma de decisiones. Ofrecen ejemplos reales de cómo los objetivos climáticos de Europa son más alcanzables cuando los ciudadanos comprenden los problemas y ayudan a crear las soluciones. Este Results Pack de CORDIS destaca soluciones, herramientas y metodologías concretas, probadas y escalables, desarrolladas y comprobadas por 11 proyectos seleccionados financiados por Horizonte Europa y Horizonte 2020. En distintos entornos urbanos, estas iniciativas respaldan estrategias de ciudades climáticamente neutras, fomentan las transiciones energéticas locales y contribuyen a la protección de los ecosistemas acuáticos, a la vez que refuerzan el liderazgo de Europa en materia de resiliencia climática. Los proyectos contribuyeron a construir ciudades más saludables al incluir a los residentes en el diseño conjunto de estudios locales, en el seguimiento de factores de estrés medioambiental —como la contaminación atmosférica y acústica— y en la colaboración con científicos y autoridades locales para dar forma a la política urbana. Los proyectos también promueven los objetivos del Pacto Verde Europeo(se abrirá en una nueva ventana), el Pacto Europeo por el Clima(se abrirá en una nueva ventana) y la Estrategia Europea sobre Biodiversidad para 2030(se abrirá en una nueva ventana). Además, el Results Pack ilustra cómo los responsables políticos pueden involucrar a los ciudadanos en la reducción de los efectos del cambio climático en sus comunidades. Asimismo, muestra a las autoridades locales responsables de las políticas urbanas, así como a las ONG y a las organizaciones sin ánimo de lucro, cómo pueden fomentar la participación ciudadana. El proyecto CitObs replanteó el papel de los ciudadanos en la gobernanza medioambiental, creando herramientas sociotécnicas para una participación inclusiva en las observaciones medioambientales. El proyecto GREENGAGE colaboró con los ciudadanos para desarrollar observatorios ciudadanos centrados en la movilidad, la calidad del aire y la vida saludable. El proyecto Urban ReLeaf incorporó datos y conocimientos aportados por los ciudadanos en los planes para crear ciudades más verdes, saludables y justas. El equipo de MoRe4nature transformó la protección del medio ambiente al involucrar a los ciudadanos y las comunidades en la garantía colaborativa del cumplimiento de la normativa medioambiental. El proyecto ENFORCE mejoró el cumplimiento de la normativa medioambiental y la gobernanza. El proyecto PSLifestyle creó una nueva aplicación que calcula el impacto medioambiental de cada persona. El proyecto AURORA ha empoderado a los ciudadanos para que creen conjuntamente comunidades energéticas locales, mientras que OneAquaHealth desarrolló un sistema de vigilancia medioambiental basado en inteligencia artificial para supervisar y proteger los ecosistemas acuáticos. La contaminación atmosférica supone un grave riesgo para la salud ambiental en Europa. Los proyectos I-CHANGE, CompAir y SOCIO-BEE colaboraron con científicos ciudadanos para realizar un seguimiento de la contaminación atmosférica local y del comportamiento humano ante el cambio climático.